lunes, 17 de julio de 2017

Espada de antenas desarrolladas S. VII a. e.


Mi espada de antenas de 80 cm.

Este tipo de espadas, aunque escasas, aparecen en el nordeste peninsular por influencia extra pirenaica. Son espadas largas de hierro cuyo ejemplar más grande es la espada encontrada en Fila de la Muela (Alcorisa - Teruel) de la que ya realicé una versión.

En el caso de esta espada me he inspirado en las espadas centroeuropeas y algún ejemplar peninsular como el de Camallera o el de Perelada (ambos yacimientos en Gerona).

Las espadas de antenas desarrolladas son las predecesoras de las espadas meseteñas de antenas atrofiadas de un tamaño mucho más reducido. Aunque algunos autores consideran estas grandes espadas de la I Edad del Hierro como piezas inútiles debido a sus grandes antenas y la calidad del hierro, al esgrimir esta espada las antenas no resultan molestas.



Características


La hoja es de 61 cm. con un ancho máximo de 42 mm y 7 milímetros en su parte más gruesa.
Su perfil es de 4 mesas, algo más propio de espadas posteriores y en este tipo de espadas quizás hubiese encajado mejor un nervio central. Esto se debe a que esta hoja la forjé para una espada tipo La Téne pero cuando la terminé mis gustos personales me llevaron a hacer esta espada.  De todos modos espadas como la de Alcorisa carecen de nervio también.



La empuñadura es de asta de ciervo donde se puede alojar con facilidad la espiga. En este tipo de espadas se han encontrado tanto empuñaduras de bronce, hierro, discos de bronce y lógicamente en las que existe ausencia de empuñadura entendemos que tuvo que ser de un material orgánico de madera o asta.

Como es habitual en mis piezas todo está realizado en forja y sin herramientas mecánicas, los desbastes se han realizado a piedra. No necesito pegamentos ni resinas modernas, es cuestión de remachar bien en frío.

Detalle del remache en frío
La empuñadura mide 115 mm y tiene un grosor de 30 mm. La anchura máxima en las antenas es de 11 centímetros.

Proceso y método


Todo lo que sale de nuestra fragua íbera sigue los mismos métodos que ya he explicado en repetidas ocasiones, un código con unos límites de paleoforja y resumidos en el acrónimo  CHAP (Carbón vegetal, Hierro, Agua y Piedra), básicamente se resume en no usar herramientas mecánicas, buscar una similitud con la forja en la antigüedad.

Las antenas con el agujero hecho con punzón



La hoja salió de una barra de 65 cm y fue forjada hasta dejarla con el grosor de filo definitivo, en la paleoforja no puedes usar lijadoras de banda para dar la forma a la hoja por lo que la forja requiere más horas para evitar los trabajos de desbaste a piedra.

Limpiando y puliendo la hoja con granito


La guarda y las antenas son dos piezas en las que tampoco quise intervenir con herramientas mecánicas, el agujero central se hizo en caliente con punzón y los cortes de las piezas con tajadera. Un lado de la guarda me quedó unos milímetros más largo, pude haberlo repasado con sierra pero prefiero esos pequeños defectos que me recuerdan que aún puedo perfeccionar mi trabajo.

Todas las piezas forjadas


El montaje de las piezas siempre es preocupante, si tienes holguras se notan mucho y es lo primero en lo que se fija la gente.

Hoy en día la mayoría de los espaderos utilizan roscas para sujetar el pomo de las espadas, otra forma es calentar con un soplete la punta de la espiga y golpearla. En este caso no veo forma de reproducir un soplete del siglo VII a. e. y si metes la espada en la fragua vas a calentar algo más que la punta de la espiga y por supuesto se quemará el asta de ciervo.

Así que la mejor forma es golpear repetidas veces en frío hasta remachar el conjunto.

Una vez montado se repasa la hoja con piedra fina y se puede mejorar el filo. Las armas de hierro si no tienen suficiente carbono no se pueden templar, por lo que muchos autores coinciden en que en las primeras espadas no se hacía un temple térmico. Pienso que aunque no se pueda templar un metal no quiere decir que no se pueda endurecer, es el caso del cobre y el bronce que se pueden endurecer por percusión y obteniendo acritud. Este es un tema con el que estoy experimentando, usar la propia forja a bajas temperaturas e incluso en frío para endurecer determinadas zonas.

La espada a la luz del día

Contento con mi espada de antenas, ahora tendré que hacer la espada tipo La Tène que tenía que hacer para nuestro centro de interpretación.

Esta espada es un trabajo para mi colección personal, no obstante si quieres encargar una espada similar y personalizada puedes contactar a través del correo de nuestra tienda.


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