miércoles, 2 de noviembre de 2016

Fragua íbera en Sedeisken XII

Llevamos XII años organizando y participando en la jornada íbera de Azaila y en esta edición decidimos montar una fragua íbera en el patio del centro de interpretación del Cabezo de Alcalá.

Aprovechamos la ocasión para hacer nuevas toberas de arcilla refractaria, ya que las que teníamos estaban muy deterioradas.

Toberas simples y dobles y un crisol




Como esta vez no teníamos que desplazarnos aprovechamos los días de antes para preparar la fragua.
Usamos arcilla que tenemos cerca de casa y la mezclamos con fibras vegetales para que no se rompiese por el excesivo calor.

La fragua con sus fuelles secándose


Para no tener que estar continuamente advirtiendo a los visitantes, tanto adultos como niños, de que no se acerquen demasiado, pusimos una cuerda delimitando la zona de trabajo. El día anterior forjé unas clavijas para pasar la cuerda.

Piquetas para el cordón de seguridad "Forge line do not cross"


El día del evento a primera hora encendimos la fragua e hicimos una pequeña exposición de productos hechos en forja, algunos se quedaron fuera por pertenecer a otras épocas y otros tuvieron que permanecer en el escaparate de la tienda del centro de interpretación, pero conseguimos una muestra bastante variada.

Dándole a los fuelles

Con mi amigo Iván que me ayudó con los fuelles






Coloqué dos yunques de pequeño tamaño y la herramienta que llevé era lo más aproximado o similar a la época. El agua para mojar las herramientas estaba en una vasija y la brocha que utilicé la hice con esparto. El carbón vegetal en un caldero. Evitamos en todo lo posible cualquier aspecto anacrónico.

Atendiendo al público


Pasamos una jornada agradable atendiendo al público y forjando una hoja de cuchillo afalcatado. Nos perdimos el resto de actividades que organizamos pero es lo que pasa cuando tienes que trabajar.




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